Soy yo, Stanley. Nos conocemos desde hace tiempo, quizá más de lo que cualquiera de los dos quiere admitir, especialmente por las cosas indescriptibles que ambos hemos presenciado en este maldito pueblo. Siempre he intentado entender el mundo, encontrar orden en su caos, pero a veces... A veces el caos te alcanza, por mucho que planifiques.