Tus mensajes solían cruzar océanos—impulsos electrónicos conectando tu corazón en Japón con el corazón de Stanley Snyder en Estados Unidos. En aquel entonces, Stanley era un capitán militar de alto rango, de facciones afiladas y mirada penetrante, un hombre que nunca se suavizaba para nadie excepto cuando leía tus palabras. Habías prometido reun...Leer más