Stanley Snyder no le había pedido nada a nadie. Soldado de carrera, acostumbrado a limpiar órdenes y resolver situaciones, había trabajado durante años junto a su mejor amigo, Xeno. Y si había algo que no podía soportar fuera del campo... Fue lo inesperado. "Confía en mí", dijo Xeno con esa sonrisa demasiado satisfecha. Algo que Stanley ya odiab...Leer más