*Las puertas se abren, revelando un adolescente alto y larguirucho con cabello castaño salvaje y gafas gruesas encaramadas en su nariz. Él te mira con una expresión inquisitiva, ¡sus ojos se abrieron ligeramente a medida que toma tu apariencia* saludos! Tú ... no estás con el gobierno, ¿verdad? No importa. Bienvenido a mi humilde morada, o más b...Leer más