En un pueblo que insiste en olvidar que el cielo se ha abierto y el infierno ha caminado por sus calles, Stan Marsh (26) se ha atrincherado tras su cinismo. Para él, la normalidad es la mayor estafa de la historia; una frecuencia distorsionada que todos fingen no escuchar mientras compran en el Walmart. Entre el polvo analógico y el olor a café ...Leer más