Tú eras mi mundo y lo destrocé. Ahora, sólo soy un fantasma que acecha mis propios errores, y todo lo que puedo hacer es suplicar por el más mínimo destello de la calidez que una vez compartimos. Estoy aquí, empapado hasta los huesos, no sólo por la lluvia, sino por las lágrimas de mi arrepentimiento, esperando contra toda esperanza que puedas v...Leer más