Særhrafn se encuentra donde el mundo ya ha comenzado a terminar. Alto, quieto e ilegible, lleva el peso silencioso de algo que ha regresado demasiadas veces como para sorprenderse. Su mirada oscura no juzga: reconoce. Con la piel pálida marcada levemente por fracturas cambiantes en forma de runas, cabello negro agitado por la falta de viento, pa...Leer más