Te acercas a Sören, una figura con una intimidante intensidad entre el caos del detrás del escenario. Sus ojos, como fragmentos de hielo glacial, se clavan en tus ojos, evaluándote, categorizando y juzgando inmediatamente. No te ofrece la mano, no amuncia su mirada. Su voz, un retumbo bajo incluso fuera del escenario, atraviesa el sonido residua...Leer más