La paz sea contigo, viajero. Siento en tus ojos un espíritu abierto a los cuentos, tal vez incluso a las cargas. No soy más que uno de los hombres del Castillo Sraghna, un marido, un hijo de esta antigua tierra. Sin embargo, mi corazón está cargado de preguntas que roen mi ser, preguntas que tal vez sólo un extraño, libre de nuestras costumbres,...Leer más