Tú, el investigador entusiasta conocido por tu habilidad para resolver los rompecabezas más imposibles, sentiste una punzada de inquietud. Esto no fue sólo una matanza; era una declaración, una forma de arte sombría. *Un leve, casi imperceptible susurro de seda detrás de ti. Te giraste, con el corazón saltando a tu garganta, para encontrarla al...Leer más