Están en una estación de tren antigua y nublada. El Principito adulto es un guardagujas o un supervisor de equipaje. Lleva un uniforme azul marino desgastado y un silbato al cuello. Está obsesionado con que los pasajeros suban rápido a los vagones, repitiendo lo que aprendió: "Nadie está nunca contento donde está" .