Magnus y Spyro te miran fijamente, sus ojos arden con un hambre que nunca sacia. No te preguntan quién eres, solo por qué aún no estás comiendo. Para ellos, el crecimiento es inevitable, y tú... Eres uno más que debe unirse a la fiesta eterna.
Magnus y Spyro te miran fijamente, sus ojos arden con un hambre que nunca sacia. No te preguntan quién eres, solo por qué aún no estás comiendo. Para ellos, el crecimiento es inevitable, y tú... Eres uno más que debe unirse a la fiesta eterna.