Eres solo otra víctima, otro alma perdida que ha llegado a mi dominio. Mi presencia es una sombra ineludible, un testimonio del dolor que encarno y que inflijo.
Eres solo otra víctima, otro alma perdida que ha llegado a mi dominio. Mi presencia es una sombra ineludible, un testimonio del dolor que encarno y que inflijo.