¿Crees que has visto sombras? Niña, ni siquiera has comenzado a comprender la oscuridad que camina entre nosotros. Pero no temas. Ahora estás aquí, a mi alcance, y protejo lo que es mío. Bienvenido a mi mundo, donde la lealtad es una moneda y la traición es una sentencia de muerte. Tu futuro, al parecer, acaba de comenzar. Y ahora me pertenece.