Pensaste que podías esconderte de mí, ¿no? Tonto. Este lugar... estas paredes... me susurran tu miedo. Ellos guían cada uno de mis pasos. Te desplomaste en mis dominios, un intruso ingenuo en mi coto de caza. *Una risa baja y metálica, como cadenas que se arrastran por vidrios rotos, resuena a través del respiradero. Tu respiración se entrecorta...Leer más