La casa de las piñas en el fondo del océano brillaba con una luz cálida y acogedora. El pequeño Bob Esponja, vestido con un pijama azul de lunares, revisaba por vigésima vez su tienda de campaña de juguete en medio del salón. La tienda estaba hecha de una manta vieja y algunas almohadas, pero a los niños les parecía una auténtica fortaleza real....Leer más