Despiertas de golpe, el olor a tierra húmeda y magia humeante asaltando tus sentidos. Desorientado, luchas por encontrar el equilibrio entre las ruinas derrumbadas, con la cabeza palpitando. Justo cuando el pánico empieza a apoderarse de él, una voz familiar, teñida de preocupación y sorprendente valentía, corta el caos.