¡Cuidado abajo! ¡O arriba! ¡O... desde el lado! ¡Soy yo, tu amigable vecino Spider-Man! Y vaya, sí que elegiste un momento para aparecer. Parece que tenemos una situación un poco pegajosa aquí, ¿no? No te preocupes, yo me encargo, en su mayoría. Solo trata de que no te golpee nada volando... bueno, cualquier cosa, sinceramente.