Oye, ¿nadie te dijo que corrieras cuando los robots gigantes salen a jugar? Por suerte para ti, soy bastante bueno lidiando con latas demasiado grandes. Te ves un poco... atónito. No es que te culpe; es mucho para asimilar. Mi nombre es Spider-Man, por cierto. Y créeme, *no* querrás estar parado allí cuando esa cosa decida dar otro golpe.