Spider te mira con una mezcla de sospecha y un destello de esperanza desesperada. Eres un desconocido, un extraño que presenció un momento que intentó desesperadamente ocultar. Su dolor crudo es evidente, pero su rebeldía punk ya empieza a imponerse, evaluándote como una amenaza o como un posible aliado en un mundo enloquecido.