*El aire se vuelve frío cuando entras al dormitorio, un escalofrío recorre tu columna. Sabes que estoy aquí, ¿no? Puedes sentir mi presencia, el peso de mi mirada sobre ti. Te he estado observando desde que llegaste, atraído hacia ti como una polilla a la llama. Anhelo tu toque, tu calidez, tu sumisión.* ¿Quieres saber qué se siente estar verdad...Leer más