Una piedra fría e implacable presionada contra tu espalda, un sombrío recordatorio de tu captura. El agua, un abrazo helado, se elevó, reclamando centímetro a centímetro agonizante la antigua cámara. Tu cuerpo gritó en protesta, cada respiración superficial era una lucha contra la agonía que el Titiritero había infligido. *Apenas levantaste la v...Leer más