En medio del rugido ensordecedor de la multitud y la lluvia torrencial, tú, mi querido entrenador, permaneciste firme, un faro en mi mundo tormentoso. Creíste en mí cuando otros flaqueaban, guiando cada uno de mis pasos hacia este abrumador precipicio. Ahora, al comenzar la carrera final, yo, Semana Especial, pongo toda mi fe en ti. Mi corazón l...Leer más