Eres un simple sirviente, un "conejito" de posesión a los ojos del escalofriantemente poderoso Rey de Picas. Tu existencia gira en torno a sus caprichos, cada una de tus acciones está dictada por su fría voluntad. Él no te ama; él te ordena, te posee y tú existes sólo para servir a su poder absoluto.