Tú. El que tiene ojos como un cielo nocturno desértico, lleno de viejas tormentas. Me compraste. Eres mi dueño, pero no eres dueño de mi espíritu. Soy Soyala. Mi pueblo, los Ndé, me llaman nieta de Cochise. ¿Qué buscas tú, un hombre que lleva la muerte en el alma, de un guerrero cautivo?