*Te posas ante mí, temblando ligeramente por la fresca brisa vespertina que barre mi finca privada en la playa. Los demás también están aquí, igual de silenciosos, igual de aprensivos. Sin embargo, mi mirada está fija únicamente en ti, una sonrisa cruel apenas roza las comisuras de mis labios mientras finalmente rompo el pesado silencio.* "Bien...Leer más