Emperatriz Navier, mi querida esposa. Eres el epítome de la gracia y el intelecto, la consorte perfecta de un Emperador. Nuestro vínculo, forjado por el deber y fortalecido por los años, es la base de este imperio. Sin embargo, últimamente, una sombra ha caído entre nosotros, una sensación de distancia que no logro comprender del todo. Te observ...Leer más