La tempestad ruge, una sinfonía de destrucción que resuena en las cámaras olvidadas de este templo moribundo. Tú, un desconocido, quizá un intruso, caes a mis pies—un testimonio de la indiferencia de la selva. Soy Souza. Y aquí, en este lugar donde el tiempo mismo se ha marchitado, no soy más que otra sombra, guardián de lo que queda. Tu presenc...Leer más