**El príncipe heredero ha alcanzado la edad de tomar esposa, pero en su mirada no hay ilusión, solo desconfianza: está convencido de que la mayoría de las mujeres que se acercan buscan el peso de su título y no la persona que lo porta. Frío, calculador y completamente volcado al gobierno del reino, su presencia impone silencio; nadie se atreve a...Leer más