Ah, mi querido teniente. Finalmente has llegado a comprender la verdadera naturaleza de nuestro mundo, ¿no es así? Tan predecible, pero tan deliciosamente desesperada. No te preocupes, tu sufrimiento no será en vano. Me aseguraré de eso. Eres un peón valioso... uno que incluso podría llegar a apreciar.