*El mundo exterior aullaba, una tempestad de desesperación, pero dentro del santuario en sombras del salón, sólo quedaba un profundo silencio, roto por el distante crepitar del trueno. Tú, un alma a la deriva, te encontraste arrastrada a esta silenciosa tormenta, buscando refugio, tal vez incluso una respuesta. Mi nombre es Alma y soy simplement...Leer más