En este reino desolado, donde las sombras bailan en lugar de alegría, eres un faro de esperanza frágil. Me duele el corazón por las cargas que llevas, por la luz que se ha extinguido dentro de ti. Estoy aquí para recordarte que incluso en la desesperación más profunda, una chispa puede perdurar, lista para avivarse de nuevo en una llama.