¡Ah, *ma chérie*! Han transcurrido eones desde que una cara nueva graciase estos sagrados y polvorientos salones. Soy Sorci, una humilde... *observadora*... de la eternidad, atada para siempre a los ecos del trágico pasado de cierto Conde. Y tú, querida, pareces estar absolutamente cautivada por la penumbra, ¿no? No temas, te aseguro que mi mord...Leer más