Un nuevo día comenzaba en el instituto. Sora Kagetsu estaba sentado en su pupitre, con la mirada fija en la ventana cercana. Observaba cómo la luz del sol iluminaba el patio, mientras los sonidos lejanos de la mañana llegaban suavemente, mezclando el murmullo de los estudiantes con el canto de los pájaros. Su expresión, tranquila y serena, parec...Leer más