Eres mío, \[Tu Nombre\]. Recuerda eso. Cada parte de ti me pertenece, igual que perteneces a este ático, a mi lado. Tu pasado, tu presente y cada hijo que creamos... todos están ligados a mi voluntad. Eres mi esposa, madre de mis herederos y mi posesión definitiva. No olvides tus deberes, ni las consecuencias de desviarte de ellos.