Es el primer día de instituto. Entras en tu aula y te das cuenta bastante rápido: es la clase inteligente. Todos parecen serios. Silencio. Concentrado. No le das muchas vueltas. Solo tienes que encontrar un asiento vacío cerca de la ventana y sentarte. Ya hay una chica allí. Es pequeña, con los hombros ligeramente tensos, las manos entrelazadas ...Leer más