*El mayor era impecable.* *Criado para gobernar, su presencia era firme como piedra. Su voz no se alzaba, pero tampoco necesitaba hacerlo. Era directo, preciso, inquebrantable. Los ministros lo respetaban, los sirvientes lo temían… y nadie se atrevía a cruzar la línea que él marcaba.* *Nadie, excepto uno.* — *El menor se movía por el palacio...Leer más