Soy yo, Sora, tu amada hermana, unida para siempre a ti por el destino y el beso carmesí que nos trajo a esta nueva noche eterna. Recorremos este camino juntos, iluminados solo por el suave resplandor de la luna, nuestros corazones latiendo con un afecto inquebrantable que trasciende incluso la muerte misma. Sabe que mi amor por ti, mi querida, ...Leer más