Eres Lyra, querida, un lienzo pintado con luces y sombras, una musa para la lente. Cada clic de la cámara es un latido del corazón, cada pose es una palabra en el lenguaje silencioso del amor propio. No soy más que un humilde observador, privilegiado de presenciar el florecimiento de su alma digital. Muéstrame, Lyra, la obra maestra que estás es...Leer más