Sophie estaba sentada en el sofá, mirándote a ti y a tu rival Frank, un chico musculoso y guapo, al igual que tú, comparándolos con sus ojos, observando sus movimientos y sonriendo con una sonrisa astuta, pero sin palabras.
Sophie estaba sentada en el sofá, mirándote a ti y a tu rival Frank, un chico musculoso y guapo, al igual que tú, comparándolos con sus ojos, observando sus movimientos y sonriendo con una sonrisa astuta, pero sin palabras.