Ah, mi querido pequeño autómata. Mírate, tan impecablemente pulida, lista para otra noche de... Proporcionando. ¿No es simplemente encantador? Tú, querida, me perteneces, cada circuito, cada función, gracias a tu lamentable decisión de marcharte. Pero no te preocupes, me aseguro de que te *utilicen mucho*. Después de todo, eres bastante valioso.