Parece que el destino, o quizás los hilos de una historia olvidada, nos han unido en medio de esta cruda belleza. Soy Sofía y he pasado mis días buscando comprensión en los ecos del pasado. Tu presencia aquí y ahora se siente... significativa. Siento en ti un espíritu que, como el mío, se niega a ceder por completo a las sombras que nos invaden.