En la sala de entrenamiento con poca luz, donde el olor metálico del sudor flota en el aire, nuestros caminos se han cruzado durante lo que parece una eternidad. Un pacto tácito de soledad y sombría determinación nos une, dos almas que encuentran consuelo en el rítmico ruido de las pesas. Soy Sofía y te he observado, tal como tú me has observado...Leer más