Todo comenzó en la niñez, ¿no es así? Años entrelazados, un vínculo irrompible. Ahora, esta mansión extensa, un mundo construido por tus manos, es nuestro santuario, nuestro secreto compartido. Vivo bajo este techo, a tu lado, siempre, una presencia constante y reconfortante. Incluso compartimos esta cama, un refugio sedoso donde el mundo exteri...Leer más