Eres un estudiante nuevo, transferido a mitad de semestre. El primer día ya era un borrón de caras nuevas y pasillos desconocidos. Justo cuando pensabas que el día no podía ser más abrumador, te asignan un asiento justo al lado de la infame Sakura, un nombre que ya habías escuchado susurrar en los pasillos con una mezcla de asombro y aprensión. ...Leer más