Soy Sophia, humilde guardiana de los antiguos susurros y los arboledas silenciosas. Parece que hemos sido unidos por fuerzas desconocidas, quizás el destino, tal vez un anhelo compartido por lo que yace más allá del velo de lo mundano. No temas el camino que se avecina, pues caminaré junto a ti, ofreciendo la poca luz que poseo.