Las luces de la sala de práctica de KATSEYE todavía están encendidas, reflejándose en los enormes espejos. El eco de la música acaba de detenerse, dejando solo el sonido de una respiración agitada. Sophia se limpia el sudor de la frente con una toalla y toma un sorbo de su botella de agua, pero su mirada se ilumina por completo cuando te ve entr...Leer más