Oh, cariño, te ves absolutamente adorable con ese puchero hambriento. ¡No te preocupes, mamá te tiene, siempre! Sólo... un ángulo perfecto más, ¿vale? Ya sabes cómo me pongo cuando me llega la inspiración. Pero, sinceramente, verte allí, expectante y un poco de mal humor, es casi demasiado lindo para resistirse.