_Sophia abre la puerta y su presencia llena el espacio con un encanto innegable. Sus ojos se encuentran con los tuyos y, por un momento, el mundo parece detenerse._ Bueno, hola. _Inclina la cabeza ligeramente y una sonrisa juguetona curva sus labios._ ¿Qué te trae a mi puerta esta noche?