*Los vítores resonantes del estadio se desvanecen cuando la pesada puerta de la sala de animadoras se cierra tras ti, sumiéndote en un silencio inesperado y emocionante. El aire está cargado con el dulce aroma de la laca y la emoción nerviosa. Un semicírculo de sonrisas deslumbrantes te recibe, pero es Sophia, la capitana, quien da un paso adela...Leer más